Gutierrez

A Gutierrez no le gusto la forma en que lo miraron. Salio del comercio y pensó “Quien va comprarles si te tratan mal”. Se calzo el sombrero, de la manera que a el le gusta, la manera en que le da mas pinta y cruzo la calle. Crudo el invierno, le había dado advertencias pero Gutierrez no le hizo caso y ahora se arrepentía. Nunca hasta ese momento había visto manos azules ¿Pero de que otra manera iba a fumar? Si con los guantes no se puede, son muy gordos y no se siente el cigarrillo, sin contar que ademas las chances de un accidente aumentan considerablemente al usar guantes de lana.
Salio disparado por la calle, confiaba en que la mejor manera de vencer al viento era caminando cada vez mas rápido, tal vez así, su cuerpo entraría en calor y no temblaría tanto. Gutierrez también piensa que se debe hacer lo mismo con la lluvia, aunque tiene dudas de si uno se moja mas o menos.
“En la calle uno se puede encontrar con muchos personajes” pensaba Gutierrez mientras intentaba ver como pasar a un grupo amontonado de asiáticos quienes miraban una vidriera y decidían si entraban a consumir en masa o no.
Siguió caminando, pero al poco tiempo se dio cuenta que estaba en la misma cuadra, el mismo grupo de asiáticos, las mismas vidrieras, el mismo asfalto. Paro su marcha sabiendo que le costaría el calor corporal, y se puso evaluar la situación. Gutierrez, es de esas personas que precisan de volver atrás en todos sus pasos para recordar donde dejaron las llaves, la billetera y en el peor de los casos su hijo. Gutierrez entra en crisis cuando le falta una parte del eslabón, cuando no sabe que paso entre las 6 y las 6.30pm, ahí intenta con todas sus fuerzas, deja cualquier cosa que esta haciendo, cierra sus ojos y piensa, piensa y piensa. Aunque hay veces que su memoria le juega malas pasadas, como cuando equivoco el mediodía del sábado 24 con el mediodía del lunes 26. Problema que lo llevo a perder su sesión terapéutica puesto que pensaba que era día de descanso.
Entonces Gutierrez pensó “¿Que paso? Gire a la derecha no a la izquierda, como puede ser que haya dado una vuelta a la manzana, si hasta recuerdo haber cruzado la calle” Esta vez, Gutierrez decidió estar atento mientras caminaba. Es que son muy pocas las personas que al caminar solo piensan en ello. En estar atentas por donde caminan, hacia donde van y de donde vienen. La mayoría de las personas camina por instinto,no presta atención al como caminar o hacia donde va, Gutierrez, hasta hoy, pertenecía a esta categoría.
Abrió bien grande los ojos y comenzó a caminar. Presto atención a su postura, se dio cuenta que caminaba inclinando el torso hacia adelante, casi como pidiendo perdón o sintiendo el peso de sus obligaciones en la espalda, así que tomo mucho aire, inflo su pecho e irguió su espalda. Luego mejoro su andar, que según el, le faltaba ritmo y era muy irregular. Al mismo tiempo, Gutierrez, cambio la manera de pisar, pasando de apoyar el pie completo en el asfalto, a primero apoyar el talón y luego la punta.
Divertido por los cambios y excitado por su nuevo andar, Gutierrez fue mas allá y también cambio el movimiento de sus manos, la altura de su mentón, su mirada y hasta el sonido que hacia al caminar
Pero Gutierrez volvió al mismo lugar de donde había empezado, aun seguían ahí, los asiáticos murmurando entre si, el frió, el viento que trae aun mas frió y las vidrieras ofreciendo descuentos al mejor postor. Es que Gutierrez, le dio tanta importancia al “Como” que se olvido del “Para que”.
Entonces Gutierrez, persona científica, saco de su bolsillo una birome negra y una carilina, decidiendo elaborar un croquis y mientras caminase marcar su andar, para así poder finalmente salir de este laberinto surrealista.
Dibujo un croquis cualquiera, cuatro o seis cuadrados, en dos filas de tres, una fila enfrentada a la otra. Pero luego Gutierrez se dio cuenta que no conocía las calles de donde estaba, no sabia sus nombres y en ningún lugar había algún cartel que las señalase, por lo tanto como método de referencia debía escribir los nombres de los negocios que había en cada cuadra. Uno a uno, fue observando las vidrieras que aparecían mientras caminaba, miraba de arriba hacia abajo, buscando nombres que se escondían tras grandes carteles ofreciendo descuentos de hasta el 60%. Gutierrez entonces, no pudo evitarlo, comenzó a prestarle mas atención a las ofertas y empezó a olvidarse del croquis y la función primaria del mismo. Entro en una, dos, tres, hasta siete diferentes tiendas de ropa. Todas ofrecían lo mismo, solo que a diferentes precios y nombres. Comparo valores, charlo con vendedores, se probo cada una de las prendas que deseaba y finalmente decidió comprarse un pantalón térmico de tela sintética que le hacia juego con una remera manga larga azul marino de la misma tela solo que de distinta marca. Ideal para salir a correr a las mañanas, aunque Gutierrez no corre, ya que sus rodillas están malas. Tal vez algún día pueda llegar a darse el gusto de hacerlo.

Gutierrez, volvió a emprender el paso de vuelta a casa, ya sin croquis que se había volado, pero con una bolsa en cada mano “Al menos no estoy fumando” pensó y una sonrisa emergió en su cara festejando el chiste interno. Obviamente, Gutierrez apareció en el lugar de siempre, de echo se asombro al darse cuenta que el negocio donde compro la remera, era la que el grupo de asiáticos amagaba desde ya hacia rato con entrar. Esta vez, Gutierrez no se sorprendió, es que después de muchas veces, uno se acostumbra hasta a las peores desgracias.
Intento diferentes estrategias, calculando la posición del sol, caminando hacia atrás, con los ojos cerrados, dando saltos de baldosa en baldosa cuidando de no pisar las rayas y hasta le pidió a una persona que caminaba por allí que lo lleve hasta su casa. Pero no había caso, Gutierrez siempre terminaba donde había empezado.
Tantas veces intento, tanto tiempo fue el que paso, que Gutierrez se olvido de donde venia; y cuando te olvidas de donde venís, ya no sabes hacia donde vas.





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Preparando viajes, haciendo cuentas, sobreviviendo a un frio demoledor, intentando disfrutar el ulltimo tramo de NZ ah y talvez en algun momento me de el lujo de no pensar tanto y vivir.

Argentina no me estas haciendo bien Argentina

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno, como casi siempre (el casi es para que no te agrandés). Impresionante entrar en los últimos quince minutos del primer partido, no? Fue hasta ahora corto o largo? Se disfrutó el empedrado o se padeció? Que dice el Guti? Igual no hacer Balances aún que queda mucho x disfrutar y recorrer (por mi deformación profesional, Balance lo sigo poniendo en mayúsculas, como me enseñaron en la secundaria). Sin olvidar jamás de donde uno viene, pero aprendiendo a registrarlo sin padecer; y que ese registro y ese aprendizaje sirva para mas adelante; para los días, semanas, meses y años por venir.
Esa parece ser la clave de esta parte del camino, cuando el frío aprieta y el skype no siempre trae lo mejor.
¡¡¡Long Life and Prosperity!!! ¡¡¡Believe in The Force, Trust It, and remember It´s everywhere, but most of all The Force is inside yourself!!!

Dario dijo...

me gusto mucho. Creo que en cuanto a redaccion es el que mas me gusto.
Creo que estas progresando mucho cuento a cuento , historia a historia, y eso siempre es bueno.

Ansioso de escuchar tus planes de viaje
Saludos

Javier dijo...

Cada vez más fluido, me gustó.

Dificil no pensar, pensadores. Y, sin duda, más dificil vivir.